
El pequeño Juwan, de solo dos años de edad, perdió la visión de su ojo izquierdo de forma repentina.
Todo comenzó con un acto que parecía inofensivo: un beso de un conocido en el rostro del niño.
Esta persona portaba el virus del herpes simple, el cual se transmitió directamente al globo ocular del menor.
La infección provocó el crecimiento de una ampolla en su córnea, dañando los nervios hasta causar ceguera.
Debemos entender que el sistema de defensa de un bebé aún no está listo para combatir este virus.
Mientras que en adultos suele causar un simple herpes labial, en niños pequeños puede ser una afección muy grave.
La principal medida de prevención es clara: ninguna persona con síntomas activos de herpes debe besar a un bebé.
Por eso, es fundamental establecer límites claros con las visitas para proteger la salud de los más pequeños.
Muchos padres preguntan: ¿dónde es seguro besar? La recomendación médica es la parte superior de la cabeza.
Proteger su delicada salud empieza por evitar cualquier beso cerca de su boca, de su nariz o sus ojos.
Burgess, M. (2026). Toddler loses sight as eye turns green after being kissed by someone with herpes. Tyla.